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Descripción:
Edificio de amplia planta rectangular, que se dispone en dos alturas, y que queda flanqueado por sendas torres de planta cuadrada a ambos lados de la fachada principal. Está construido en ladrillo descubierto, siguiendo en sus formas las trazas propias de la arquitectura historicista neomudéjar de principios de siglo. El cuerpo central aparece tras terraza balaustrada, y calado con amplios vanos, que quedan individualizados entre pilastras adosadas, adoptando la forma de arco de medio punto en la planta superior. La entrada principal queda resaltada del resto del paño siguiendo un esquema de arco triunfal, definido por esbeltas columnillas que separan los vanos central y laterales. En las enjutas, completan la decoración del paramento una pareja de óculos ciegos. Sobre la cornisa denticulada se cubre la estructura con vistoso tejado verde a dos aguas, en el que contrasta la alabardilla central. En cuanto a las torres, las dos repiten en sus tres alturas una estructura calada con arquillos de medio punto. Medio punto simple en baja, impostado sobre columnillas en primera, y triple enmarcado con alfíz en la tercera altura. El último nivel se ve coronado por ancha cornisa sobre modillones, que soporta cubierta tejada a cuatro aguas. Es sobre todo digna de mención la suntuosa sala de fiestas que acoge la planta superior, con la curiosa venera, espacio este reservado para la orquesta con la que se amenizaban los espectáculos.

Localización: Al inicio de la Avenida de la Alpujarra, a la entrada del pueblo según se llega desde Granada.
Aspectos Históricos: Si las primeras y livianas edificaciones destinadas a acoger los manantiales estuvieron bajo gestión pública, pronto, tras los informes que en 1843 hiciera el doctor Miguel Medina Estévez se manifestó la necesidad de mejorar las instalaciones, y que estas pasasen para ello a manos privadas. Esto ocurre en 1875, cuando Dª Maria del Carmen Hernández Espinosa de los Monteros, duquesa de Santoña, y Grande de España, se hace cargo, construyendo las primeras instalaciones balnearias, aunque no con demasiado acierto, sucumbiendo en cualquier caso a los efectos del fatídico terremoto que en 1884 afectó al pueblo. Tras un final de siglo marcado por la desidia y el declive en general, el edificio es junto a otras posesiones de la citada marquesa embargado y adquirido en 1899 por la familia Carrillo-Noguera. Sería durante esta época cuando se emprenderían las obras del edificio que nos ocupa, empezándose este durante la década de los 20. Así pues, para 1931 ya estaba construida tanto la estructura central, como la torre oriental. Más tarde, y no antes del 1940 se ampliaría la planta hacia el Oeste, construyéndose además la otra torre, a semejanza de la primera.
Interés etnológicos: Edificio suntuoso, sobrio y elegante, conforme al gustos estilísticos burgueses de principios de siglo.
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